No me oyes
porque no hablo.
Y no hablo
porque no me escuchas.
Ese será el mayor problema
en toda esta lucha.
Y no hacen falta palabras,
el amor se delata
para que reine el silencio
en toda esta etapa.
Lágrimas rojas recorren mis venas.
Mi corazón las escupe
al ver que no llegas.
Y silencio...
...otra vez,
que me hará caer.