En ciertos momentos el silencio puede decirlo todo. Recuerdo aquellos días de tristes silencios repletos de gritos. Tan silencioso como el humo que sale de mi boca cuando vuelo a mejores mundos soñados. El silencio de las caricias nocturnas que nos devuelven a lo más puro de todo lo verdaderamente importante. Tranquilo silencio.
domingo, 1 de abril de 2012
Suscribirse a:
Entradas (Atom)