Lo cierto es que hasta esta última vez no había tenido en toda mi vida una pérdida tan importante de inspiración. Dos años sin escribir, sin fotografiar, sin dibujar,... dos años sin todo eso que antes formaba parte de mi vida diaria.
Siempre pensé que éstas pérdidas de inspiración, de las que había oído hablar, llegaban cuando alguien se encontraba mal. Pero en mi caso he de reconocer que no ha sido exactamente eso. Empezó por todo lo contrario; por encontrarme bien, por pensar que había encontrado el amor y que con eso me valía. Pero no. Ni encontré realmente el amor ni me valía solamente con eso. Ahora que se nadie quiere seguir el camino conmigo me doy cuenta de que he perdido mucho al no seguir escribiendo, por ejemplo. Y como un ave vuelve a su nido para alimentar a sus crías, la inspiración ha vuelto a mi para alimentar mi imaginación y mi soledad. Asique de nuevo os doy a tod@s la bienvenida al comeCOCOS, que volverá más cargado de energía que nunca.
No hay comentarios:
Publicar un comentario