Sí, mírale. No pases. No te hagas el ciego, ni el sordo. No tengas miedo a conocer la realidad. Fíjate. Sí, el duerme ahí, donde tu te sientas por casualidad para comer unas pipas. Esa es su casa. Esa es su cama. Ese es su frío, su soledad. Mírale, date cuenta de cómo vive, de lo que hace. Te sorprenderá. No ha sido así siempre.... o sí. Pero puede que antes fuera feliz. Puede que antes tuviera amigos y familia. Incluso puede que tuviera trabajo. Y ahora está solo, con su gorro. Es todo lo que tiene. No se lo pongas más dificil. Déjale vivir tranquilo, se lo merece. Pero no pases de él. Trátale como a uno más. Es uno más. Con más problemas, pero con los mismos derechos que tú y que yo. Cuando tu duermes, él llora. Cuando tu trabajas, él sueña. Déjale en paz, él no te ha hecho nada. No se lo hagas tú.
jueves, 11 de noviembre de 2010
Sí, mírale
Sí, mírale. No pases. No te hagas el ciego, ni el sordo. No tengas miedo a conocer la realidad. Fíjate. Sí, el duerme ahí, donde tu te sientas por casualidad para comer unas pipas. Esa es su casa. Esa es su cama. Ese es su frío, su soledad. Mírale, date cuenta de cómo vive, de lo que hace. Te sorprenderá. No ha sido así siempre.... o sí. Pero puede que antes fuera feliz. Puede que antes tuviera amigos y familia. Incluso puede que tuviera trabajo. Y ahora está solo, con su gorro. Es todo lo que tiene. No se lo pongas más dificil. Déjale vivir tranquilo, se lo merece. Pero no pases de él. Trátale como a uno más. Es uno más. Con más problemas, pero con los mismos derechos que tú y que yo. Cuando tu duermes, él llora. Cuando tu trabajas, él sueña. Déjale en paz, él no te ha hecho nada. No se lo hagas tú.
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