Sí, mírale. No pases. No te hagas el ciego, ni el sordo. No tengas miedo a conocer la realidad. Fíjate. Sí, el duerme ahí, donde tu te sientas por casualidad para comer unas pipas. Esa es su casa. Esa es su cama. Ese es su frío, su soledad. Mírale, date cuenta de cómo vive, de lo que hace. Te sorprenderá. No ha sido así siempre.... o sí. Pero puede que antes fuera feliz. Puede que antes tuviera amigos y familia. Incluso puede que tuviera trabajo. Y ahora está solo, con su gorro. Es todo lo que tiene. No se lo pongas más dificil. Déjale vivir tranquilo, se lo merece. Pero no pases de él. Trátale como a uno más. Es uno más. Con más problemas, pero con los mismos derechos que tú y que yo. Cuando tu duermes, él llora. Cuando tu trabajas, él sueña. Déjale en paz, él no te ha hecho nada. No se lo hagas tú.
jueves, 11 de noviembre de 2010
Sí, mírale
Sí, mírale. No pases. No te hagas el ciego, ni el sordo. No tengas miedo a conocer la realidad. Fíjate. Sí, el duerme ahí, donde tu te sientas por casualidad para comer unas pipas. Esa es su casa. Esa es su cama. Ese es su frío, su soledad. Mírale, date cuenta de cómo vive, de lo que hace. Te sorprenderá. No ha sido así siempre.... o sí. Pero puede que antes fuera feliz. Puede que antes tuviera amigos y familia. Incluso puede que tuviera trabajo. Y ahora está solo, con su gorro. Es todo lo que tiene. No se lo pongas más dificil. Déjale vivir tranquilo, se lo merece. Pero no pases de él. Trátale como a uno más. Es uno más. Con más problemas, pero con los mismos derechos que tú y que yo. Cuando tu duermes, él llora. Cuando tu trabajas, él sueña. Déjale en paz, él no te ha hecho nada. No se lo hagas tú.
En los tiempos que corren

Había llegado a olvidar la existencia de este, mi propio blog. Este espacio que comenzó con la ilusión de publicar mundialmente mis escritos mediante el gran barco que es internet.
Hace ya mas de un año que no utilizo este "abreCOCOS" para comunicarme y dejar mis palabras.
Y me encuentro ahora en el momento perfecto para volver a utilizar mi blog.
Despues de dos meses ya de insaciable busqueda de empleo y de horas de aburrimiento y desesperación leyendo ofertas online e inscribiéndome en ellas me encuentro sin respuestas ante la pregunta que mi cabeza se hace constantemente: ¿Cuándo coño tendré que madrugar para no llegar tarde a mi trabajo? ¿Cuándo podré estar agobiado porque otro domingo más me toca currar?
Pues, sinceramente, veo cada vez más lejos este momento. Y como yo, el resto. Todo el mundo comenta lo mismo. Reencuentros con viejos amigos que acaban en la misma conversación compartida por todos, hablando de cómo se terminó hace un tiempo nuestro trabajo.
Y bien es cierto que no logré exitos en mis estudios, habiendo cursado tan solo los primeros años de mi carrera universitaria; pero eliminé de mi cabeza sueños imposibles y ahora mismo me ofrezco a trabajos que anteriormente no me imaginé realizando. ¡Pues ni aún así!
Así, para no seguir gastando dinero en bolígrafos ni cuadernos, retomo mi blog para ir plasmando desde ahora todas mis inquietudes sobre los tiempos que corren, y corren...
Suscribirse a:
Entradas (Atom)